It was a very good year, parte 2

 

Un poco más tarde de lo esperado, pero desde luego en menos tiempo que la última vez, volvemos a la carga.

Como os contaba en la 1ª parte de esta crónica del 2011, las últimas y muy seguidas decepciones en materia de búsqueda de trabajo me habían dejado en un estado de “a tomar viento con todo” temporal. Como no soy muy amiga de revolcarme en mi autocompasión, intenté centrarme en decidir qué hacer en enero y no perder (demasiado) tiempo en analizar el motivo de esta mala racha. La inmensa mayoría de las veces, si uno hace examen de conciencia para ver qué ha podido hacer mal, acabas aprendiendo de tus errores y procuras evitarlos en el futuro. Sin embargo, cuando las cosas han salido mal y sabes que no ha sido por tu culpa, vagar como alma en pena preguntándote “¿por qué?, ¿por qué?” no ayuda mucho.

Máximo exponente de la filosofía trascendental

Sigue leyendo

Anuncios